"No hay lisonja, no hay fullería para un ingenio como un libro nuevo cada día. Las pirámides de Egipto ya acabaron, las torres de Babilonia cayeron, el romano coliseo pereció, los palacios dorados de Nerón caducaron, todos los milagros del mundo desaparecieron; y sólo permanecen los inmortales escritos de los sabios que entonces florecieron y los insignes varones que celebraron.¡ Oh gran gusto el leer, empleo de personas, que si no las halla, las hace!
B. Gracián. El Criticón

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