sábado, 21 de marzo de 2015

La Ocasión, criada de la Fortuna



" Esta criada me ha servido perpetuamente. Yo no he dado paso sin ella. Su nombre es la Ocasión. Oídla;[...]
Y [...] dijo:
- Yo soy una hembra que me ofrezco a todos. Muchos me hallan, pocos me gozan.[...]tengo la fuerza en el cabello. Quien sabe asirse a mis crines, sabe defenderse de los corcovos de mi ama. Yo la dispongo, yo la reparto, y de lo que los hombres no saben recoger y gozar me acusan. Tiene repartidas la necedad por los hombres estas infernales cláusulas: << Quién dijera, no pensaba, no miré en ello, no sabía, bien está, qué importa, qué va ni viene, mañana se hará, tiempo hay, no faltará ocasión, descuidéme, yo me entiendo, no soy bobo, déjese deso, yo me lo pasaré, ríase de todo, no lo crea, salir tengo con la mía, no faltará, Dios lo ha de proveer, más días hay que longanizas, donde una puerta se cierra otra se abre [...]>> Estas necedades hacen a los hombres presumidos, perezosos y descuidados. Éstas son el hielo en que yo me deslizo [...] Pues si los tontos me dejan pasar, ¿ qué culpa tengo yo de haber pasado? "

F. Quevedo. La Fortuna con seso y la hora de todos

viernes, 20 de marzo de 2015

Carácter



" A  nadie hay que desearle condiciones de vida ingratas; pero éstas son, para el que casualmente cae en ellas, piedras de toque que permiten probar  el carácter y la máxima firmeza de que es capaz un hombre."

Goethe. Máximas y reflexiones

domingo, 8 de marzo de 2015

Parientes




" Muchas veces el parentesco ocasiona  lo que debía estorbar; dígolo más claro. El ser hermanos, primos y cuñados, padres y hijos, sirve más veces de disculpa de dejarlo de ser, que de razón para serlo. Oiga cada uno su parentela, y ella me servirá de comento. Afirmo que la sangre y afinidad es pretexto y no deudo."

F. Quevedo. Marco Bruto

miércoles, 4 de marzo de 2015

El horizonte es abierto...


" OFELIA: [...] Sabemos lo que somos mas no lo que podemos llegar a ser[...]"

W. Shakespeare. Hamlet

domingo, 1 de marzo de 2015

La Espera



"En un carro y en un trono,[...] iba caminando la Espera, por los espaciosos campos del Tiempo, al palacio de la Ocasión.

Procedía con majestuosa pausa [...] y sobre todo ( con) un corazón de un mar, donde quepan las avenidas de pasiones y donde se contengan las más furiosas tempestades, sin dar bramidos, sin romper sus olas, sin arrojar espumas, sin traspasar ni un punto los límites de la razón[...].

Conducía la Prudencia el grave séquito[...]. Era en esto muy tarde, cuando vivamente les comenzó a tocar arma un furioso escuadrón de monstruos, que lo es todo extremo de pasión: el indiscreto Empeño, la Aceleración imprudente, la necia Facilidad y el vulgar Atropellamiento, la Inconsideración, la Prisa y el Ahogo, toda gente del vulgacho de la Imprudencia.

Conoció su gran riesgo la Espera, por no llevar armas ofensivas[...]que es munición vedada en su milicia[...]

Mandó hacer alto a la Detención y ordenó a la Disimulación que los entretuviese mientras consultaba lo que había de hacerse[...]

[...]el gran triunfador de reyes, [...]  aconsejó que, si quería vencer, pelease a su modo; esto es, que esgrimiese la muleta del Tiempo, mucho más obradora que la acerada clava de Hércules. Ejecutolo tan felizmente, que pudo, al final, frustrar el ímpetu y enfrentar con orgullo a aquellas más furias que la infernales; y quedó victoriosa, repitiendo: << el tiempo y yo a otros dos>>[...].


 Baltasar Gracián. El discreto

Acabar, mejor



" Porque las cosas, una vez principiadas, ni se han de olvidar ni dejar, hasta ser acabadas, que es nota de poca prudencia muchos actos comenzados y acabados ninguno. Nada puse por obra que soltase de las manos antes de verle el fin.[...]
Y es imperfección y aún liviandad notable comenzar las cosas para no fenecerlas, en especial si no las impiden súbitos  y más graves casos, pues en su fin consiste nuestra gloria."
M.Alemán. Guzman de Alfarache.

Enemigos



“ No ganes enemigos de los que con buen trato puedes hacer amigos , que ningún enemigo es bueno por flaco que sea, de una centelluela se levanta gran fuego. ¡ Qué cosa tan honrosa, qué digna de hombres cuerdos, hidalgos y valerosos, andar medidos, arriendados y ajustados con la razón, para que no se les atrevan y los pongan en ocasión! "

Mateo Alemán. Guzmán de Alfarache